Antes de entrar en materia quiero hacer un reconocimiento público
a quienes hicieron posible este Encuentro, en particular a Jordi
Serra del Pino y a Guillermina Baeza Paz, quienes están
detrás de la idea original y lo promovieron, a Eduardo
Balbi Correa, presidente de la Red Escenario y Estrategia en América
Latina, y Fabienne Goux-Baudimont, presidenta de la Federación
Mundial de Estudios de los Futuros (World Futures Studies Federation),
por auspiciarlo, y a Óscar Soria Nicastro, coordinador
del evento, y José Nicolás Novelo Nobles, rector
de la Universidad Autónoma del Carmen, por su hospitalidad
y patrocinio. Para mí el encuentro ha sido una oportunidad
inigualable para acercarme a algunos de los expertos en prospectiva
de mayor prestigio en Iberoamérica, con quienes hasta ahora
me unía sólo el agradecimiento de ser un lector
ávido de sus trabajos.
A
pesar de que mis andares en la prospectiva se remontan a hace
ya 25 años, seguramente no soy el mejor preparado para
reflexionar sobre la evolución de la prospectiva en Iberoamérica.
Me he mantenido como practicante, pero durante los últimos
tres lustros alejado de la escena internacional. A pesar de ello,
me resultó imposible rechazar la invitación cuando
en ella intervinieron dos de mis héroes prospectivos: mi
querido Jordi Serra, a quien estimo y admiro como el experto en
prospectiva y el buen amigo que es, quien me cursó la invitación
y asignó la tarea, y Eleonora B Masini, nacida en Guatemala,
querida y espléndida embajadora y primera dama de la prospectiva,
con quien tengo el orgullo de compartir la mesa, aún si
por razones preventivas de salud ella no está físicamente
con nosotros.